Qué labores no podemos olvidar en otoño e invierno en un jardín

Llega el otoño y nos olvidamos de los jardines y de nuestros balcones. Sin embargo, es una época muy importante para el cuidado de éste por los siguientes motivos:

Es una de las épocas en las que prestar atención a nuestros árboles, sobre todo en lo que a podas se refiere:

    1. Recuerda que los árboles «se podan solos» en la naturaleza, por lo que si puedes evitar la poda, mejor.
    2. Si hemos hecho un mantenimiento correcto de nuestro arbolado, como mucho tocará cortar pequeñas ramas que se cruzan en el interior de la copa, chupones que nacen en la base, etc.
    3. Por favor, olvidémonos de una vez de los desmochados y los terciados, no sólo no ayudan si no que perjudican, tanto al árbol (al reducir la vida de éste) como a la seguridad, pues las ramas que nacen de estos cortes, se insertan de manera mucho más débiles en el tronco y las posibilidades de rotura son inmensamente superiores.
    4. Si no sabes qué hacer con tus árboles o cómo hacerlo, llama a un especialista (nosotros lo somos).

Poda en altura

 

Entre septiembre/octubre y diciembre/enero (como muy tarde) es el momento perfecto para plantar bulbos de flores que emergerán en primavera:

    1. Crocus, tulipanes, narcisos y un largo etcétera que pasarán desapercibidos en tu jardín hasta el inicio de la primavera.
    2. Para plantar estos bulbos, sigue estos pequeños consejos:
      1. Asegúrate de que el terreno o el sustrato en tu maceta drenen adecuadamente, o tus bulbos se pudrirán por exceso de agua. Si plantas sobre el terreno y este no drena correctamente, trabaja los primeros 20-30 cm del terreno agregando materiales que favorezcan este drenaje como arena de río, arlita y mézclalos con un sustrato de calidad.
      2. A la hora de plantarlos, fíjate bien en las instrucciones que acompañan al bulbo, sobre todo en la elección del espacio, algunos agradecen el sol directo pero otros prefieren estar bajo el abrigo de algún árbol.
      3. La distancia entre bulbos dependerá de la especie. Por ejemplo, los tulipanes se plantan cada 15-20 cm para conseguir un macizo compacto. Sin embargo, los crocus prefieren una distancia menor de entre 5 y 8 cm.
      4. La profundidad de la plantación dependerá también de la especie. Los tulipanes nos van a pedir unos 8 cm de tierra por encima del bulbo, mientras que los crocus prefieren estar más someros (unos 5 cm).
      5. Aunque parezca una obviedad, los bulbos se tienen que plantar con las raíces hacia abajo.

 

Es un buen momento para trabajar en la disminución de las poblaciones de la mayoría de insectos plaga sin demasiada afectación a otros insectos beneficiosos: polinizadores, depredadores de plagas, etc.

    1. Utiliza aceites de invierno (parafinas específicas) para el tratamiento de los árboles de hoja caduca (sólo si han tenido ataques importantes el verano anterior).
    2. Pregunta en tu tienda especializada por insecticidas de uso doméstico que se puedan mezclar con la parafina para conseguir un efecto más intenso. Estos tratamientos se consideran de baja toxicidad para abejas y otros polinizadores por la época del año, pero no olvides protegerte a la hora de aplicarlos (pregunta en tu tienda por estos equipos de protección).
    3. Para controlar la aparición de hongos, se recomienda utilizar fungicida a base de cobre para eliminar esporas latentes que están esperando a la salida del invierno para germinar e infectar nuestros árboles.

 

Es el momento de prever el parón estacional que tendrá lugar en invierno y ajustar tiempos de riego, incluso ir pensando en quitar algunos riegos y proteger los automatismos:

    1. Dependiendo de cómo venga el otoño, en lo que a lluvias y temperaturas se refiere, muchos jardines van a pedir que les «cierren el grifo», o al menos que el riego se reduzca notablemente, sobre todo en jardines ya establecidos. Por lo que es importante que vigiles el tiempo de riego y lo vayas ajustando hasta quitarlo definitivamente o reducirlo a la mínima expresión durante los meses de diciembre a febrero (esto es orientativo, ya que dependerá de múltiples factores).
    2. Si estás en zonas donde se prevén heladas, desconecta los programadores de grifo o ponlos en modo invierno. Si tu sistema de riego funciona con electroválvulas, cierra la llave de paso general del jardín, purga las electroválvulas (abriendo un pequeño tornillo que tienen en la tapa superior) y vacía el sistema de riego para evitar roturas por estas heladas.

 

Es el uno de los mejores momentos para hacer una puesta a punto del sistema de riego y evitar las prisas cuando vuelva el calor.

    1. Es el momento de comprobar que los riegos funcionan, que no tenemos fugas o roturas en tuberías y enlaces.
    2. También es el momento para reparar nuestro sistema de riego en praderas, limpiando aspersores y difusores y reparando o sustituyendo aquellos en mal estado.
    3. Si hacemos esto en julio, se nos mueren las plantas. Si lo hacemos en abril, es probable que las empresas de jardinería ya tengamos el calendario completo para los meses venideros.

Las praderas van a agradecer una serie de labores como son los escarificados, aireados y las enmiendas orgánicas (el estiércol de toda la vida ahora viene pelletizado, no huele mal y lo llamamos enmienda, que es más molón que estiércol).

    1. Es el momento de airear nuestro suelo y preparar su estructura para recibir las lluvias de otoño.
    2. Un escarificado sería equivalente a un «peinado profundo» de nuestro césped. La escarificadora es una máquina que elimina restos de raíces, hojas muertas y, en general, esa capa de «fieltro» que se forma debajo de nuestra pradera y que impide al césped respirar correctamente y recibir el agua de manera adecuada.
    3. Un aireado es una labor algo más profunda que la anterior y complementaria cuyo objetivo principal es descompactar el terreno. La aireadora es una máquina que mediante un rodillo sacabocados, hace pequeños orificios en el terreno, retirando el material de estos orificios. Posterior al aireado se realiza un enarenado para llenar con arena de río (material drenante) los agujeros que ha realizado la aireadora. Existen botas con pinchos y otras herramientas para realizar esta labor. Sin embargo, el efecto que provocan es casi el contrario al deseado, ya que al pinchar el terreno sin retirar material, lo estamos compactando aún más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.