Campo de fútbol sin charcos, sin barro, sin dolor

 

En este caso concreto, nos encontramos con un patio de colegio con problemas de drenaje, una superficie de juego muy deteriorada y la necesidad de ser renovada de cara al nuevo curso escolar.

Previamente a la colocación del césped, se aplicó una base de mortero flexible de baja densidad, con una capacidad de retención de agua de 20 litros por metro cuadrado y una elevada capacidad drenante, con lo que conseguimos eliminar completamente los charcos. Sobre esta base, colocamos el césped artificial deportivo.

Todavía me acuerdo aquel patio del colegio donde jugar al fútbol era deporte de riesgo. Entre los balones mikasa, que parecían sacados de una fábrica de munición de cañones, y el campo de fútbol de asfalto, creció una generación llena de heridas, golpes y miedo a parar balones o tirarse al suelo. 

Poco a poco, los que entonces éramos niños, fuimos creciendo y pensando en cómo mejorar las condiciones de juego y la seguridad de los patios de colegio en los que nuestros hijos tendrían que jugar.

cesped-artificial-colegio-madrid

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.