Gertrude Jekyll: la mujer que transformó el diseño de jardines
Gertrude Jekyll: la mujer que transformó el diseño de jardines
Gertrude Jekyll (1843–1932) es una figura clave en la historia del paisajismo y una de las mujeres más influyentes en el desarrollo del diseño de jardines moderno. Su enfoque artístico, su dominio del color y su manera de entender el jardín como una composición viva marcaron un antes y un después en la disciplina, influyendo tanto en Europa como en Estados Unidos.
En esta serie dedicada a mujeres paisajistas, su obra resulta fundamental para comprender muchos de los principios que siguen vigentes en el paisajismo contemporáneo.
Formación artística y visión paisajística
Antes de dedicarse plenamente al diseño de jardines, Jekyll se formó como pintora en la South Kensington School of Art. Esta base artística influyó de manera decisiva en su trabajo posterior, trasladando al jardín conceptos propios de la pintura como la armonía cromática, el contraste y la composición (Jekyll, 1908).
Para Jekyll, el jardín debía concebirse como una obra en constante transformación, donde el color se organizaba de forma secuencial a lo largo de las estaciones. Esta visión permitió que sus jardines mantuvieran interés visual durante todo el año, evitando composiciones estáticas o dependientes de una única floración.

Las borduras mixtas y el naturalismo controlado
Uno de sus principales aportes al diseño de jardines fue el desarrollo y la difusión de las mixed borders o borduras mixtas. En ellas combinaba plantas vivaces, arbustos y especies de temporada, organizadas en capas de altura, textura y color para generar profundidad y continuidad floral (Bisgrove, 2006).
Aunque hoy este tipo de plantación es habitual, en su época supuso una innovación radical. Jekyll defendía una estética naturalista cuidadosamente planificada, donde cada planta cumplía una función específica dentro del conjunto.

Arquitectura y jardín: la colaboración con Lutyens
Una parte esencial de su obra se desarrolló junto al arquitecto Edwin Lutyens, con quien colaboró en numerosos proyectos. Esta alianza redefinió la relación entre la arquitectura y el paisaje, integrando el jardín como una extensión natural de la vivienda (Brown, 1982).
Sus trabajos conjuntos se consideran hoy ejemplos fundamentales del movimiento Arts & Crafts, en los que el diseño del jardín refuerza la estructura arquitectónica sin perder naturalidad.

Diseñar más allá de la mirada
A partir de los cincuenta años, Gertrude Jekyll comenzó a perder progresivamente la vista. Este hecho influyó en su manera de diseñar, reforzando el uso de grandes masas de color, contrastes claros y composiciones legibles en su conjunto, incluso a distancia (RHS, s. f.).
Lejos de limitar su trabajo, esta circunstancia consolidó una forma de entender el paisajismo que no dependía únicamente del detalle visual, sino de la experiencia global del espacio, el paso del tiempo y la percepción sensorial.


