Ginkgo biloba cuidados: el árbol amarillo de otoño y sus características
Ginkgo biloba cuidados: el árbol amarillo de otoño y sus características
Ginkgo biloba cuidados: descubre cómo crece este árbol amarillo, su historia milenaria y por qué es ideal para jardines y proyectos de paisajismo.
El Ginkgo biloba y sus cuidados son un tema clave para quienes disfrutan del paisajismo y la jardinería. Cada diciembre, este árbol único destaca por su follaje amarillo dorado, creando uno de los espectáculos más llamativos del otoño.
Un fósil viviente con más de 200 millones de años
El ginkgo es la única especie viva de su grupo, superviviente de glaciaciones, cambios climáticos extremos e incluso de la bomba atómica en Hiroshima. Su longevidad y capacidad de adaptación lo sitúan entre los árboles más resistentes del mundo, una cualidad muy apreciada en el diseño de jardines y proyectos de paisajismo.

Árbol macho y hembra: una elección clave para el diseño paisajístico
El Ginkgo biloba es dioico, es decir, existen ejemplares macho y hembra:
- Los machos producen conos de polen.
Las hembras generan los conocidos frutos que contienen la semilla envuelta en una pulpa carnosa.
Cuando los frutos caen al suelo, la pulpa libera ácido butírico, un olor intenso y desagradable. Por esta razón, en paisajismo profesional se recomienda seleccionar ejemplares macho para espacios públicos, calles y parques.
En jardines privados con diseño más naturalista, puede valorarse incluir una hembra informando al cliente sobre sus particularidades.

El curioso olor del fruto del ginkgo: una hipótesis evolutiva
El olor del fruto del ginkgo no es casual. La pulpa desprende un aroma similar a la mantequilla rancia o a materia en descomposición, lo que en la antigüedad pudo atraer animales carroñeros o coprófagos.
Algunas teorías plantean que grandes herbívoros del Mesozoico, incluidos ciertos dinosaurios, pudieron comer estos frutos y dispersar las semillas. Aunque no existe evidencia definitiva, la idea se alinea con la ecología antigua del ginkgo y su larga historia evolutiva.

¿Por qué elegir un Ginkgo biloba para tu jardín o proyecto de paisajismo?
El Ginkgo biloba es uno de los árboles preferidos por paisajistas y arquitectos verdes por su:
- Impresionante color otoñal, uno de los amarillos más luminosos de cualquier especie.
- Tolerancia a la contaminación, ideal para entornos urbanos.
- Crecimiento ordenado, piramidal en juventud y más abierto en madurez.
- Baja necesidad de mantenimiento y escasa incidencia de plagas.
- Longevidad: puede vivir cientos o incluso miles de años.
Es un árbol perfecto para avenidas, parques, jardines privados y proyectos de reforestación ornamental.

Cuidados del Ginkgo biloba: guía práctica para que luzca en todo su esplendor
Luz
- Necesita pleno sol para desarrollar su color amarillo más intenso.
- Tolera semisombra, aunque con menor viveza cromática.
Suelo
- Prefiere suelos bien drenados, ligeros y ligeramente ácidos o neutros.
- Se adapta bien a suelos urbanos compactados.
Riego
- En árboles jóvenes: riegos regulares durante los primeros 2–3 años.
- En ejemplares adultos: muy resistente a la sequía, solo necesita riegos ocasionales.
Poda
- Requiere muy poca poda.
- Se realiza únicamente para formación o eliminación de ramas dañadas.
Mantenimiento
Su caída de hoja es masiva y ocurre casi de golpe: esto facilita su recogida y reduce tiempo de limpieza.
Un árbol milenario que ilumina el paisaje cada otoño
Cada ejemplar de Ginkgo biloba es un puente vivo hacia un pasado remoto. Su resistencia, su belleza otoñal y su bajo mantenimiento lo convierten en una de las especies más completas y recomendables para cualquier proyecto paisajístico.
En diciembre, cuando sus hojas se tornan doradas, nos recuerda que incluso los árboles más antiguos pueden seguir ofreciendo espectáculos únicos año tras año.

