10 tendencias en jardinería para 2017

Considerada como la pieza artística más lenta en ejecutar, la jardinería parece estar hecha a prueba de modas. Nadie duda de la imposibilidad de acelerar el crecimiento de cualquier planta, más allá de sus límites naturales. Sin embargo, a lo largo de la historia, la jardinería a pasado por múltiples escenarios y dado lugar a numerosos estilos, cada uno con una marcada intención. Como los jardines de estilo inglés desarrollados entre los siglos XVIII y XIX que aparecen como reacción a la formalidad y artificialidad de los jardines de estilo francés. Los arquitectos ingleses buscaban la introducción del concepto de lo natural antes de haber sido deformado por la fuerza humana. Sin embargo, también existían razones políticas de rechazo a las formas francesas, que representaban un sistema absolutista. 

Es decir, las modas representan, no solo la voluntad de los fabricantes, sino también la voluntad de la sociedad, sus preocupaciones y sus inquietudes. En este sentido, la preocupación por el medio ambiente y el cambio climático, la creciente tendencia por lo clásico, lo vintage, la alimentación y la calidad de vida son los principales caracteres sociales que marcarán tendencia el próximo año.
Aquí os dejamos las 10 tendencias que entrarán con fuerza el año que viene:

 

1. Materiales naturales:

Después de años de hegemonía de materiales inertes, formas geométricas, mobiliario y decoración minimalista, se aprecia un renovado interés por materiales naturales y un estilo menos geométrico.
En lugar de espacios limpios y diáfanos, con estilo contemporáneo y casi futurista, se aprecia una creciente demandanda por jardines con un marcado estilo vintage en el que predominan los objetos de artesanía con un aspecto cada vez más casero (DIY).

 

Agradecimientos a Dani Karavan

Traviesas de tren ecológicas, pérgolas de formas libres, mobiliario de exterior de pequeño tamaño y antiguas mecedoras.
Materiales como la madera y la piedra reemplazan al hormigón. Gravas naturales a gravas artificiales. La tendencia se sitúa en un lugar mucho más cercano a lo orgánico.

2. Color Blocking:

Se trata de conseguir que un elemento vegetal destaque sobre el resto de elementos. Un destello de color en un muro, una alineación de macetas colgadas sobre sobre la trasera de un sofá.

3. Local, local, local:

El término "producto de proximidad" ha llegado también a la jardinería y el paisajismo. Ya no se trata únicamente de utilizar plantas nativas, ahora vamos más allá en la búsqueda de plantas endémicas, que son las nativas en nuestro entorno más próximo.
Incluso los materiales de construcción se buscan de forma local, tiene que existir coherencia entre el diseño paisajístico y el entorno "si estoy rodeado por un macizo granítico, no tiene mucho sentido utilizar una roca que no sea ésta".
Por otro lado, tener en cuenta estos aspectos locales a la hora de realizar el proyecto son fundamentales. Conocer el clima y el suelo del lugar donde queremos plantar un jardín y las particularidades locales de los mismos. El uso de especies vegetales endémicas y materiales procedentes de zonas cercanas a nuestro jardín garantizan adaptabilidad y vida útil.
Uno de los retos de cualquier paisajista siempre ha sido el encontrar el equilibrio entre los elementos naturales, los usos que le queremos dar al espacio y los gustos personales. A día de hoy, la respues a ese reto es el diseño enfocado localmente.

4. Reinvención de la pradera:

Uno de los símbolos del desarrollismo inmobiliario, las grandes praderas cuidadosamente manicuradas, siguen estando en el punto de mira debido a la sequía, la falta de biodiversidad que generan, la alta demanda en pesticidas y fertilizantes, y el impacto que estos tienen.
Sin embargo, están apareciendo alternativas más naturales a los clásicos céspedes. Mezclas de semillas cespitosas que no necesitan ser cortadas, más altas, con flores silvestres, que recuerdan a los prados de montaña.

 

En el extremo opuesto están los céspedes artificiales, que continúan progresando gracias a las mejoras relativas a su aspecto más natural y a que prácticamente no necesitan mantenimiento. Especialmente en pequeños espacios, donde cortar el césped es realmente un problema. También para zonas de juegos de niños y mascotas.

5. Mezclamos lo nuevo y lo viejo:

Escoger un estilo, ya sea moderno o tradicional, está pasado de moda. Mezclar lo viejo y lo nuevo ya es tendencia en decoración interior y arquitectura y está a punto de llegar a los jardines.
No se trata de moderno o tradicional, sino de combinar los dos con coherencia, ya sea incorporando elementos tradicionales en un jardín moderno o viceversa.
De nuevo, elementos tradicionales hechos a mano y bricolaje casero se combinan con un entorno moderno y minimalista. Sin embargo hay que tener cuidado de no sobrecargar los espacios con objetos sin relación entre sí o con el entorno y utilizar elementos con un alto contraste entre sí.

Agradecimientos a Dani Karavan

6. El entretenimiento como uno de los usos predominantes del jardín:

Espacios para juegos, pistas de petanca, espacios para mascotas, cenadores, barbacoas, hamacas... Espacios destinados al relax y el uso lúdico, espacios sociales.
Las familias con niños pequeños demandan espacios de juego activo en lugar de los típicos toboganes y balancines. Espacios donde los niños pueden crear y construir, en lugar de simplemente subir a una estructura o hacer un agujero en la arena. Areneros de forma libre, entremezclada con plantas, rocas y otros elementos paisajísticos. Formas orgánicas que se integran mejor con el resto del jardín que un columpio tradicional.

7. Arbustos enanos:

La proliferación de chalets adosados y viviendas con terrazas de tamaño medio-grande han generado una demanda por las variedades vegetales enanas, más acordes al nuevo tamaño de los jardines. Asimismo, existe una clara tendencia hacia los jardines con poco mantenimiento.
¿Para qué plantar un arbusto que crecerá hasta los 2 metros y pasarnos los próximos 20 años recortándolo? Se trata de utilizar plantas con una escala apropiada al jardín en el que queremos incorporarlas.

Plantas aromáticas típicas de zonas mediterráneas como el tomillo, romero, salvia, plantas como el brezo, con una amplia gama de colores, etc.

8. Plantas de interior:

La fascinación que hubiera en los años 70 por las plantas de interior ha vuelto. Traer la naturaleza al interior de nuestras casas es, definitivamente, tendencia. Ya se trate de una costilla de Adán (Monstera deliciosa), una kokedama colgante, una Tillandsia Xerográphica o un terrario, encontramos nuevas e innovativas formas para dotar de vida nuestras casas y espacios de trabajo.
Tillandsias llevan años imponiéndose las reinas en las composiciones de interior, lo que ha llevado a que cada vez haya más especies disponibles. Las al igual que la mayoría de las bromeliáceas, las tillandsias se relacionan bien con otras plantas suculentas.

9. La huerta en casa:

Una tendencia que se mantiene y que lleva los últimos años pegando fuerte. Desde los huertos urbanos en terrazas, balcones y áticos, hasta la creación de huertas en los solares de las grandes ciudades, pasando por permitir un espacio para el autocultivo de alimentos en un jardín privado.
Cada vez más integradas en los diseños, las plantas comestibles van recuperando el espacio que les corresponde en una sociedad cada vez más preocupada por lo que come, la necesidad que hay en las ciudades de aproximarse a lo rural. Parece mentira lo bien que nos hacen sentir esas macetas con tomate cherry en nuestras ventanas. Lo mismo sucede en jardines de cualquier tamaño, que buscan un espacio para desarrollar una actividad al aire libre y, en cierta medida, conectar con la naturaleza.

Agradecimientos a homelook.us por la imagen, una web llena de ideas, por cierto.

10. Tecnología y sostenibilidad:

Es increíble lo que se puede hacer hoy en día con un teléfono. Los avances tecnológicos en los sistemas de riego hacen que sea cada vez más fácil controlar cuánta agua se entrega a las plantas. Los controladores inteligentes que usan datos meteorológicos para determinar automáticamente las candtidades correctas de riego se van imponiendo al igual que otros elementos de domótica en el hogar.
Además de proporcionar una dosis de riego ajustada a las necesidades de las plantas, son capaces de anticiparse a fenómenos meteorológicos, proporcionar avisos en caso de fallos del sistema, detectar fugas, etc.
Pero no sólo estamos hablando de control de riego, existen sistemas actualmente que nos avisan de cuando hace falta un fertilizante determinado o incluso de la posibilidad de desarrollo de una plaga o enfermedad determinada.
Dentro de menos tiempo del que pensamos, sistemas que parecían de película de ciencia ficción, como el farmbot se impondrán en nuestros jardines. Los robots cortacésped cada vez son más eficientes y su precio se ajusta bastante más al bolsillo que hace unos años (si pasamos a mano de obra de jardinero la cantidad de trabajo que nos quita un robot, su compra se amortiza en un máximo de 3 años).

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