Ahora si tienes un jardín en tu oficina.

Desde que estuviéramos la primera vez en febrero de este año hasta ahora, han pasado ya unos cuantos meses. Y es que a veces, de la idea al jardín, pasan muchas cosas, retraso en oficios que tendrían que entrar antes que el nuestro, cambios de plantes, decisiones y redecisiones.

A veces ideas sencillas se complican por la falta de previsión del arquitecto o constructor y nos toca a los paisajistas desarrollar soluciones casi imposibles para problemas como las conducciones de riego, los drenajes... que no se habían tenido en cuenta con anterioridad.

Este fue el caso de este sencillo trabajo que consistía en plantar un olivo, 4 palmeras individuales, una palmera multitronco y 13 palmitos pequeños. Dicho así, suena como un trabajo muy amateur que cualquiera podría hacer en su casa. Sin embargo, la cosa se complica si el olivo que quieres plantar se ubica en un patio interior acristalado del cual ocupa casi toda la superficie y pesa alrededor de mil quinientos kilos o el alcorque previsto para unas palmeras de casi 7 metros es demasiado pequeño para el cepellón que traen, o el pasatubos por el que debería ir el riego se encuentra casi colapsado en algunas zonas, etc.

En fin, todo un reto al que no dudamos en apuntarnos sólo por el placer de aprender e inventar.

Tampoco es que inventáramos la rueda, pero dadas las circunstancias para la plantación, sobre todo, del olivo. No podía haber fallos y no se podía quedar nada sin pensar. El principal problema eran los sumideros, había que ver la manera de mantenerlos registrables y evitar que colapsaran llenos de sustrato o raíces, para lo que desarrollamos un filtro. Este filtro estaba compuesto por un tubo de PVC de diámetro adecuado al sumidero y con una embocadura suficiente para mantenerlo erguido. A la tubería de PVC se le realizaban numerosas perforaciones y se envolvía en una malla de geotextil no tejido para evitar que los agujeros se llenaran de partículas o estas cayeran por el sumidero, atascándolo. En la parte superior del tubo colocamos una tapa roscada estanca para permitir el acceso al sumidero y evitar posibles olores.

A continuación recubrimos toda la jardinera con este geotextil, se colocaron palés de plástico y se rellenó todo el hueco generado por los palés con arlita, creando otro lecho filtrante más y una cama de drenaje para evitar encharcamientos que pudieran perjudicar al olivo. Sobre esta cama drenante, una última capa de geotextil y sobre este el sustrato y a continuación, el olivo.

Dada la estrechez del espacio, las maniobras resultaban muy complicadas y entrañaban un alto riesgo, pues tanto la descarga del palé de sustrato, como la del olivo podían suponer un accidente grave en el caso de que algo saliera mal. En este tipo de trabajos, a veces se nos olvida que hay dos operarios que se juegan la vida, literalmente por un olivo, por lo que tenedlo en cuenta la próxima vez que nos pidáis que os ajustemos un precio. No puede valer lo mismo plantar un olivo al aire libre con la grúa a 5 metros de distancia del jardinero, que un olivo que lo tienes sobre tu cabeza y que si se cae, te transforma en un cromo.

Otro de los retos fue la plantación de las palmeras, una pena que casi no tenemos fotos de aquello, porque también tuvo su mérito. Los alcorques tenían la superficie justa para que entrara la palmera, pero no permitía la construcción de una estructura de madera lo suficientemente fiable como para sostener una palmera de este tipo, así que decidimos asegurar la palmera por 3 vías:

- Excavación de un hoyo muy profundo: se excavó un hoyo con el triple de profundidad del cepellón y se rellenó con un sustrato arenoso que mezclamos in situ para las palmeras. Dada la compactación del terreno y la imposibilidad de trabajarlo (teníamos una losa de hormigón de casi 25 cm.) dimos por hecho la espiralización de las raíces de la palmera en el propio hoyo de plantación, por la imposibilidad de estas raíces para abrirse paso en un suelo tan compactado, así que decidimos que la propia espiralización de las raíces fuera el sostén de la propia palmera. Además de abrir un hoyo bien profundo, se excavaron los laterales del mismo dando lugar a una forma trapezoidal que dificultara la caída de la palmera una vez desarrollado el cepellón. Por los problemas de drenaje que pudieran tener lugar, se rellenaron los primeros 15 cm con una mezcla de arena de río y arlita.

- Relleno con mezclar de sustrato vegetal y arena de río: el sustrato vegetal por si solo, no tiene el peso suficiente como para sujetar el conjunto en el futuro, además su elevada capacidad de retención de agua del sustrato puede dar lugar a falta de oxígeno en las raíces y problemas derivados de esto.

- Anclajes a muro de hormigón mediante cinta para el apeo controlado de árboles y ramas: la misma cinta que utilizamos para bajar ramas y troncos de grandes dimensiones y gran peso sin dañar los alrededores es la que utilizamos para anclar las palmeras durante los primeros meses, hasta un desarrollo del cepellón que proporcionara más estabilidad.

Una vez superadas estas dificultades, esperamos que os guste el resultado. Os recordamos que todavía estamos #workinprogress en esta obra.

Aunque la obra tuvo sus dificultades, hubo otras zonas donde el trabajo fue mucho más agradecido y donde el uso de maquinaria pesada nos ayudó enormemente a no morir en el intento.

Es el caso del conjunto palmeras multitronco, sobre base de corteza de pino gran calibre, en un paspartú de bolo blanco de calibre intermedio.

Césped artificial en Pozuelo de Alarcón

Uno de los trabajos que más hemos hecho en lo que llevamos de año ha sido la instalación de césped artificial en muchos de los jardines que hemos hecho.

Está claro que hay una tendencia desde hace años y en este en particular hemos batido nuestro record personal en metros cuadrados instalados.

Para nosotros el césped artificial es otro de los materiales que incorporamos en nuestras composiciones, sobre todo en jardines pequeños, donde un césped natural no trae sino problemas, desde las siegas incómodas por no poder maniobrar en condiciones con el cortacésped, hasta los barrizales que se forman en muchas de estas praderas durante el invierno. Por eso, cada vez más paisajistas incorporan este material es sus diseños.

Sin embargo hay que tener mucho cuidado a la hora de escoger un césped artificial. Lo primero y más importante, la calidad del mismo. En Mus Paisajismo únicamente instalamos césped del fabricante nacional Albergrass. A lo largo de los años que llevamos trabajando con ellos, sólo hemos recibido buenas palabras, tanto de la calidad del material, como de nuestras instalaciones y es que un césped de esta calidad ayuda mucho al instalador y al resultado final.

En este proyecto, sustituimos un césped natural que únicamente aportaba verde al conjunto de las oficinas, que no era transitable y que consumía un agua y unos recursos innecesarios por un modelo ajustado a las necesidades del espacio. De trataba de conseguir una pradera con el aspecto más natural posible, teniendo en cuenta que no iba a ser transitable y que había que ajustar el coste del material lo máximo posible. Todo esto nos empujó a utilizar el modelo Velia, una apuesta de Albergrass por un césped de aspecto muy natural a un precio muy competitivo.

 

Si necesitas asesoramiento o estás interesado en adquirir alguno de los modelos de Albergrass, no dudes en ponerte en contacto con nosotros mus@muspaisajismo.es

El antes y el después de una de nuestras terrazas.

Una de las cosas que siempre recomendamos a nuestros clientes cuando se mudan a una casa nueva que primero la vivan una temporada y después hablamos.

Nada más llegar a tu nueva casa, sobre todo si hasta el momento habías vivido en un piso, te vas a imaginar tu jardín de mil maneras, vas a querer plantar muchas cosas y hacer todo al principio. Como decíamos al principio de esta entrada, no queráis tenerlo todo hecho desde el primer momento y mucho menos si es vuestra primera casa con jardín.

En este caso, a Leyre le planteamos una estructura básica sobre la que seguir trabajando. Un reparto de los espacios que permitiera darle la mayor usabilidad a la terraza, dejar todas las instalaciones hechas y hacer una primera aproximación con una plantación sobre la que podríamos ir añadiendo cosas a futuro.

Según salimos del salón de la casa, nos encontramos con este espacio, una jardinera de obra en 2 alturas, revestida de lamas de madera tropical y en la que las instalaciones ya están hechas. La arquitectura de la vivienda es de estilo contemporáneo, con mucho hormigón visto que por momentos se nos hace un poco duro a la vista. Por fortuna, la tarima y revestimiento de madera suaviza bastante el aspecto global, pero todavía resulta un poco duro a la vista. Tenemos que hacer de esa terraza un lugar más acogedor.

Después de un entretenido cruce de ideas entre Leyre y nosotros, llegamos a un punto de consenso. Leyre quiere flores, plantas resistentes, que no tenga mucho mantenimiento y que sobre todo luzca durante la primavera y el verano.

Al realizar la plantación durante el otoño pasado, no nos pudimos resistir a los crisantemos (aunque sabíamos que habría que cambiarlos en primavera), de lo espectaculares que estaban en el vivero.

Esta es otra cosa importante, cuando me pidas un proyecto que incluya plantación, verás con todo detalle la especie y el tamaño de la planta que te vamos a poner. La realidad es que uno llega al vivero y muchas veces es allí donde surge la inspiración del último minuto y se cambian cosas. Otras veces sucede que haces el pedido al vivero y te dicen que la planta no sé qué que yo había pedido en maceta de 5 litros no la reciben hasta dentro de un mes y que sólo tienen de 1 y de 10 litros, por lo que la idea inicial se modifica y nos tenemos que ajustar a la nueva situación. Todos estos cambios se comunican a la propiedad hasta que, como nos pasa con Leyre, ella confía plenamente en nosotros y nos deja inspirarnos en el vivero (siempre con un precio final acordado que no se modifica).

En las tres imágenes inferiores, podemos ver el resultado nada más terminar la plantación de la jardinera de arriba. La idea era tener dos elementos principales (picea conica y glauca globosa) rodeados de vivaces y aromáticas mediterráneas. Con el tiempo, se guiarán los romeros rastreros para que vayan ocupando la pared de la jardinera. Es una planta que nos encanta utilizar en jardineras y altos de muretes por la belleza de sus tallos floridos colgando sobre la jardinera.

Una plantación muy compacta en la que casi no dejamos hueco para las hierbas espontáneas (que salieron y muchas) y en las que habrá que controlar el crecimiento de las salvias después de la floración primaveral para que dejen espacio a las lavandas. En primera línea agapantos compitiendo por su espacio. La idea de esta plantación es que estuviera cerca del climax al inicio de su primer verano (seis meses tras la plantación)

Todavía en la jardinera de obra, pero en la parte de abajo, cambiamos ligeramente el planteamiento, al no tener de elementos principales dos píceas, sino que en este caso serían una forsythia, en el centro de la plantación y un chamaecyparis y una lagerstroemia en los extremos. Para muchos las forsythias están pasadas de moda, pero a mí me siguen pareciendo una pasada, sobre todo al inicio de la primavera, cuando el jardín sigue latente y ellas explotan a florecer con un amarillo intenso que da paso a un follaje verde claro, muy luminoso.

Acompañando a estos elementos principales, salvias, tulbaghias, los crisantemos, gauras...

Según termina la jardinera, nos encontramos con un murete de hormigón y una lámina de vidrio satinada para aportar cierta intimidad, pero no tiene la altura suficiente para acabar con las miradas indiscretas de los vecinos, por lo que le sugerimos a Leyre la creación de una pantalla con bambú. Aprovechamos también parte de sus plantas (acer palmatum, olivo...) y de sus jardineras para ampliar la plantación.

Y hasta aquí nuestro jardín de hoy, os mantendremos informados de cómo evoluciona, ya que en unas semanas esperamos empezar con otra de las terrazas que tiene la casa, así que aprovecharemos para hacer una puesta a punto de la jardinera y subir más fotos.

Quiero entrar a mis oficinas y acordarme de mi pueblo.

Con estas palabras nos describió el señor Don Carlos lo que quería.

Don Carlos tiene una empresa que se dedica a la venta de productos para alpinismo, esquí y demás deportes de montaña, viene de un pueblecito en los Pirineos, que está rodeado de un precioso bosque mixto de hayas y robles.

Llevar un trocito de este bosque a Madrid parecía imposible, que si hace mucho calor, que no va a tener luz suficiente, que ya verás el agua… Un sinfín de inconvenientes y dificultades a los que fuimos encontrando soluciones técnicas que hicieron posible lo que a priori parecía imposible: iluminación artificial, ahumado de cristales para evitar insolación en verano, sistema de riego con sensor de humedad, drenajes registrables…

No os contamos más, mejor que lo veáis por vosotros mismos.

 

Trabajos en altura para la Fundación BBVA

Hay determinados trabajos en jardinería que no son para aficionados. Éste es uno de ellos.

Podar una enredadera de 20 metros de altura en una mañana requiere de mucha pericia y saber hacer y, sobre todo, poco miedo a las alturas. Es el caso de Carlos, nuestro Juan sin miedo particular, capaz de subirse a una pequeña cesta que se eleva más de 20 metros, sin que le aumente el pulso lo más mínimo.

En MUSpaisajismo, somos especialmente cuidadosos con las medidas de seguridad y, aunque Carlos no tenga miedo, siempre va atado, lleva su arnés correspondiente y todos los EPIs necesarios.

Así que ya sabes, si necesitas que alguien se suba por ti, llámanos.

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Campo de fútbol sin charcos, sin barro, sin dolor

 

En este caso concreto, nos encontramos con un patio de colegio con problemas de drenaje, una superficie de juego muy deteriorada y la necesidad de ser renovada de cara al nuevo curso escolar.

Previamente a la colocación del césped, se aplicó una base de mortero flexible de baja densidad, con una capacidad de retención de agua de 20 litros por metro cuadrado y una elevada capacidad drenante, con lo que conseguimos eliminar completamente los charcos. Sobre esta base, colocamos el césped artificial deportivo.

Todavía me acuerdo aquel patio del colegio donde jugar al fútbol era deporte de riesgo. Entre los balones mikasa, que parecían sacados de una fábrica de munición de cañones, y el campo de fútbol de asfalto, creció una generación llena de heridas, golpes y miedo a parar balones o tirarse al suelo. 

Poco a poco, los que entonces éramos niños, fuimos creciendo y pensando en cómo mejorar las condiciones de juego y la seguridad de los patios de colegio en los que nuestros hijos tendrían que jugar.

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Césped artificial que no parece artificial

Virginia quería una pradera que no se deteriorara, que estuviera siempre verde, en la que sus nietos pudieran jugar sin mancharse y que creciera poco para no tener que pasar el cortacésped una vez a la semana.

Virginia no quería césped artificial porque la imagen que tenía de este producto era el de una moqueta de plástico, de colores poco naturales, desagradable al pisar, etc. Cuando le enseñamos la calidad del césped que instalamos, no se podía creer que fuera artificial.

Nuestro proveedor de césped artificial es Albergrass, una empresa familiar española que tiene sus fábricas en Alicante y que constantemente está innovando y presentando nuevos productos, siempre de la máxima calidad.

Os dejamos una imagen, a ver si sabéis si es césped natural o artificial.

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Ajardinamiento de ático y patio interior para oficinas

Manuel Pasquín es un afamado paisajista que, entre otras cosas, es el responsable de los jardines verticales del Hotel Mercuri de la Plaza de Santo Domingo de Madrid. Según dicen, los más grandes del mundo. Trabajar con él es fantástico, siempre nos consigue proyectos que son una maravilla, con combinaciones de plantas que nos encantan y en los que se establece una relación de confianza con la propiedad que hace que el resultado final del jardín siempre sea sorprendente.

Esta vez nos llamó para que le ayudáramos a ejecutar las obras de unas importantes oficinas en el centro de Madrid que incluían la construcción de jardineras a medida, la colocación de un suelo en tarima flotante, la instalación de un riego automático y la plantación de más de 30 especies distintas. Viva la biodiversidad!!

Instalación césped artificial en comunidad de propietarios de Madrid

Cuando te decimos que el césped artificial es una de las mejores ideas que puedes tener para tener una pradera, no lo decimos por decir. Además de no gastar agua para su mantenimiento, es sumamente fácil de mantener, pues únicamente tendremos que quitarle el polvo y poco más. Nada de segar cada semana en verano y nada de zonas secas o amarillas.

La calificación triple B que todas las Comunidades de Propietarios quieren: Bueno, bonito y barato

Restauración de los jardines de palacio del S.XVIII

En un palacio del siglo XVIII de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.

Han pasado ya 3 siglos desde entonces y los jardines de este palacio barroco han ido cayendo en el olvido. Poco a poco la maleza lo ha ido ocupando todo, los árboles han degenerado y es difícil intuir las formas originales de este jardín.

En MUS estamos acostumbrados a este tipo de situaciones y nos encanta descubrir las formas originales que quedan después de años de abandono. Poner orden, limpiar, quitar lo que no tiene que estar ahí, cuidar lo que queda y poner en valor aquellas partes del jardín que lo necesitan. En fin, un trabajo de restauración del paisaje en toda regla.