Ahora si tienes un jardín en tu oficina.

Desde que estuviéramos la primera vez en febrero de este año hasta ahora, han pasado ya unos cuantos meses. Y es que a veces, de la idea al jardín, pasan muchas cosas, retraso en oficios que tendrían que entrar antes que el nuestro, cambios de plantes, decisiones y redecisiones.

A veces ideas sencillas se complican por la falta de previsión del arquitecto o constructor y nos toca a los paisajistas desarrollar soluciones casi imposibles para problemas como las conducciones de riego, los drenajes... que no se habían tenido en cuenta con anterioridad.

Este fue el caso de este sencillo trabajo que consistía en plantar un olivo, 4 palmeras individuales, una palmera multitronco y 13 palmitos pequeños. Dicho así, suena como un trabajo muy amateur que cualquiera podría hacer en su casa. Sin embargo, la cosa se complica si el olivo que quieres plantar se ubica en un patio interior acristalado del cual ocupa casi toda la superficie y pesa alrededor de mil quinientos kilos o el alcorque previsto para unas palmeras de casi 7 metros es demasiado pequeño para el cepellón que traen, o el pasatubos por el que debería ir el riego se encuentra casi colapsado en algunas zonas, etc.

En fin, todo un reto al que no dudamos en apuntarnos sólo por el placer de aprender e inventar.

Tampoco es que inventáramos la rueda, pero dadas las circunstancias para la plantación, sobre todo, del olivo. No podía haber fallos y no se podía quedar nada sin pensar. El principal problema eran los sumideros, había que ver la manera de mantenerlos registrables y evitar que colapsaran llenos de sustrato o raíces, para lo que desarrollamos un filtro. Este filtro estaba compuesto por un tubo de PVC de diámetro adecuado al sumidero y con una embocadura suficiente para mantenerlo erguido. A la tubería de PVC se le realizaban numerosas perforaciones y se envolvía en una malla de geotextil no tejido para evitar que los agujeros se llenaran de partículas o estas cayeran por el sumidero, atascándolo. En la parte superior del tubo colocamos una tapa roscada estanca para permitir el acceso al sumidero y evitar posibles olores.

A continuación recubrimos toda la jardinera con este geotextil, se colocaron palés de plástico y se rellenó todo el hueco generado por los palés con arlita, creando otro lecho filtrante más y una cama de drenaje para evitar encharcamientos que pudieran perjudicar al olivo. Sobre esta cama drenante, una última capa de geotextil y sobre este el sustrato y a continuación, el olivo.

Dada la estrechez del espacio, las maniobras resultaban muy complicadas y entrañaban un alto riesgo, pues tanto la descarga del palé de sustrato, como la del olivo podían suponer un accidente grave en el caso de que algo saliera mal. En este tipo de trabajos, a veces se nos olvida que hay dos operarios que se juegan la vida, literalmente por un olivo, por lo que tenedlo en cuenta la próxima vez que nos pidáis que os ajustemos un precio. No puede valer lo mismo plantar un olivo al aire libre con la grúa a 5 metros de distancia del jardinero, que un olivo que lo tienes sobre tu cabeza y que si se cae, te transforma en un cromo.

Otro de los retos fue la plantación de las palmeras, una pena que casi no tenemos fotos de aquello, porque también tuvo su mérito. Los alcorques tenían la superficie justa para que entrara la palmera, pero no permitía la construcción de una estructura de madera lo suficientemente fiable como para sostener una palmera de este tipo, así que decidimos asegurar la palmera por 3 vías:

- Excavación de un hoyo muy profundo: se excavó un hoyo con el triple de profundidad del cepellón y se rellenó con un sustrato arenoso que mezclamos in situ para las palmeras. Dada la compactación del terreno y la imposibilidad de trabajarlo (teníamos una losa de hormigón de casi 25 cm.) dimos por hecho la espiralización de las raíces de la palmera en el propio hoyo de plantación, por la imposibilidad de estas raíces para abrirse paso en un suelo tan compactado, así que decidimos que la propia espiralización de las raíces fuera el sostén de la propia palmera. Además de abrir un hoyo bien profundo, se excavaron los laterales del mismo dando lugar a una forma trapezoidal que dificultara la caída de la palmera una vez desarrollado el cepellón. Por los problemas de drenaje que pudieran tener lugar, se rellenaron los primeros 15 cm con una mezcla de arena de río y arlita.

- Relleno con mezclar de sustrato vegetal y arena de río: el sustrato vegetal por si solo, no tiene el peso suficiente como para sujetar el conjunto en el futuro, además su elevada capacidad de retención de agua del sustrato puede dar lugar a falta de oxígeno en las raíces y problemas derivados de esto.

- Anclajes a muro de hormigón mediante cinta para el apeo controlado de árboles y ramas: la misma cinta que utilizamos para bajar ramas y troncos de grandes dimensiones y gran peso sin dañar los alrededores es la que utilizamos para anclar las palmeras durante los primeros meses, hasta un desarrollo del cepellón que proporcionara más estabilidad.

Una vez superadas estas dificultades, esperamos que os guste el resultado. Os recordamos que todavía estamos #workinprogress en esta obra.

Aunque la obra tuvo sus dificultades, hubo otras zonas donde el trabajo fue mucho más agradecido y donde el uso de maquinaria pesada nos ayudó enormemente a no morir en el intento.

Es el caso del conjunto palmeras multitronco, sobre base de corteza de pino gran calibre, en un paspartú de bolo blanco de calibre intermedio.

Piet Oudolf y los jardines naturales.

Si el otro día hablábamos de Gilles Clément y su Tercer Paisaje, hoy le toca el turno a Piet Oudolf y a su "New perennial movement".

Nacido en los años 40 en Holanda y después de varios trabajos, probó suerte en la jardinería con 25 años. A finales de los 70 fundó su primera empresa de jardinería junto a su esposa, empresa que cerraría años más tarde para dedicarse exclusivamente al diseño de jardines.

Aunque en sus inicios mostró fuerte interés por Mien Ruys, con el tiempo se inclinó hacia un estilo aún más natural al conocer a Wolfgang Oehme, Karl Foester, Rob Leopold y Henk Gerritsen entre otros.

Oudolf utiliza principalmente hierbas y plantas perennes en sus jardines, las flores no ocupan un protagonismo principal en sus composiciones. Al igual que Gilles Clément, Piet Oudolf no ve el jardín como una decoración, sino como un proceso, una evolución constante de una vegetación cambiante a lo largo del año, una vegetación a la que se le permite expresarse.

Aunque las flores no sean el motivo principal de sus diseños, más definidos por la estructura y la forma que por el color, este diseñador utiliza una composición de púrpuras, morados, naranjas y ocres como contraste con el verde del follaje o el amarillo durante la época estival.

Los jardines pueden y deben funcionar como un ecosistema, se pueden y se deben imitar las comunidades vegetales de la naturaleza e importarlas al diseño de espacios verdes. Para Piet Oudolf, la apariencia es irrelevante. Sin embargo, entra en contradicción consigo mismo al introducir el uso de setos formales de estilo neo-formalista, con formas onduladas y de aspecto más natural y ha recibido las críticas de otros paisajistas como Roy Strong por esto, llamando a su estilo "barroco incómodo para el viento".

Trabajando principalmente con variedades de plantas herbáceas perennes Oudolf prioriza el ciclo de vida estacional de una planta sobre las consideraciones decorativas como la flor o el color. Dice: “Un jardín es emocionante para mí cuando se ve bien a través del año, no sólo en un momento particular, quiero que sea interesante en todo tipo de clima, en principios de primavera y finales de otoño. Para Oudolf un jardín no es un paisaje que se mira, sino un proceso dinámico que siempre está cambiando. Usa sobre todo especies autóctonas, silvestres, hace un estudio de la flora circundante o adaptada y favorece la vida animal, y diferenciar el paso de las estaciones.

Su fama se consolidó con el diseño de la vía verde de Nueva York, sobre la antigua línea ferroviaria elevada que se construyó en los años treinta en el lado oeste de Manhattan, el High Line. El recorrido actual tiene una longitud de unos dos kilómetros, en los que se puede caminar, tomar algo en los puestos del recorrido o descansar en los bancos. El High Line Elevated Park es desde su creación, es una de las visitas imprescindibles de Nueva York.

A parte de un jardín privado en Barcelona, no se le atribuyen más jardines en España.

 

De arriba a abajo, las imágenes de la derecha se corresponden con:

- Maximilian park, en Alemania.

- Lurie Gardens, dentro del Millenium Park de Chicago.

- High line en Nueva york.

Pinos, madera y césped artificial.

Desde que conocemos el césped de Albergrass , no dejamos de asombrarnos con las posibilidades que tiene, su calidad, lo fácil de manipular que es y la satisfacción que nos muestran nuestros clientes.

No todos los céspedes son iguales, eso ya lo sabéis, pero lo que no tendréis muy claro es cómo distinguir calidades. Os damos unas pistas y os enseñamos uno de nuestros últimos trabajos.

Para nosotros es muy importante que el césped tenga el distintivo OEC (Origen Español Certificado):

Esto obliga a las empresas a garantizar que el proceso productivo se realiza en España y que la empresa desarrolla su I+D dentro del territorio español. Sí, habéis oído bien, I+D. Desde que trabajamos con ellos no han parado en la mejora de sus distintos productos, el modelo Delta II no se llama así en honor a ningún piloto de guerra, es la segunda versión del primer modelo Delta que se desarrolló, lo mismo con el Step III y así con todos los que tienen un número romano como compañero.

- Esto está muy bien, pero a mí, como consumidor, ¿en qué me beneficia?

Esto te beneficia porque Albergrass tiene en todo momento el control de la producción, hay una trazabilidad exquisita del producto. Esto nos permite poder reponer prácticamente cualquier instalación pasada con la menor distorsión del color. Al conocer la procedencia de la materia prima, podemos reproducir exactamente el mismo código de color del césped que te instalamos. Nos permite comunicar a fábrica directamente los posibles errores de producción que hayan tenido lugar y retirar un determinado lote, etc.

Es importantísima la calidad de los materiales que configuran un césped artificial:

Tanto de las fibras, como del material de soporte o backing.

Un césped artificial de calidad, debería tener una mezcla de distintos tipos de materiales plásticos (polietileno, polipropileno, nylon) ya que cada uno aporta una característica diferente al césped. El polietileno es el más suave de los tres, pero tiene tendencia a doblarse con facilidad, por lo que debe combinarse con polipropileno, más áspero al tacto que el anterior, pero que proporciona rigidez frente al encamado. Tampoco podemos abusar de este último, por muy barato que resulte, porque tiene tendencia a enredarse, lo que dificulta la recuperación del césped. Por último, el nylon, utilizado en los céspedes de mejor calidad, que aporta rigidez sin el inconveniente de los enredos.

En cuanto al material soporte, este debe ser flexible a temperatura ambiente, pero no quebradizo, debe cubrir de manera correcta las fibras del césped artificial y debe ser de un material resistente y duradero. Os damos una pista, que no lleve una malla geotextil en una de sus capas, que sea de color negro y que lleve latex de calidad. Las dos primeras son fáciles de ver, la última os la dirá el vendedor (si conoce el producto, claro).

En fin, ya vemos que detrás de un césped artificial hay mucho más que un mero material decorativo, por eso, como en otros productos hay distintas calidades y distintos precios.

El proceso de fabricación no puede pasar por alto:

Cuando uno pisa la fábrica de Albergrass por primera vez nota la solera que tiene esa fábrica y es que son ya tres generaciones dedicadas a la industria textil. Se trata de una empresa familiar que siempre nos recibe con los brazos abiertos y de la que nos sentimos uno más.

Aunque haya mucha tecnología detrás, el proceso de fabricación es casi artesanal. La fábrica en acción es un no parar de bobinas agitándose, máquinas haciendo ruido y lo que más llama la atención, gente concentradísima en su trabajo y perfectamente coordinada. Una pena  no haber podido filmar aquello para ponerle el vals "El Danubio Azul" de banda sonora.

La instalación y el conjunto del diseño no pueden quedarse atrás:

Por muy bueno que sea el producto, si no se sabe instalar correctamente, el resultado nunca será el mismo. Si además le sumamos que un césped artificial por si mismo no es más que un trozo de plástico con pelos verdes, el resultado de una mala instalación o un mal diseño pueden arruinarnos, literlamente.

En las imágenes que acompañan este post, podemos ver que el punto de partida era ya bueno de por sí, una vivienda de estilo rústico en el medio de un pinar, con árboles con un buen porte y con la única condición de no cortar ninguno (condición que nos agradó enormemente). Se diseñó una plataforma de tierra, a nivel con la vivienda, para generar un espacio cómodo, aprovechando el desnivel para permitir a la vegetación natural estar presente pero en un segundo plano, lo que proporciona sensación de orden en un contexto natural, sin que lo salvaje de la naturaleza entre dentro de las zonas de uso del jardín, pero sin dejarla de lado totalmente.

Sobre esta plataforma se creó una pérgola de madera sencilla en la que esperamos continuar el año que viene haciendo un paseo que permita entrar dentro de las copas de los árboles y tener una perspectiva completamente distinta del jardín.

Un espacio altamente funcional en la que introducimos un material moderno como el césped artificial en un contexto rústico sin que esta rusticidad se pierda.

Césped artificial en Pozuelo de Alarcón

Uno de los trabajos que más hemos hecho en lo que llevamos de año ha sido la instalación de césped artificial en muchos de los jardines que hemos hecho.

Está claro que hay una tendencia desde hace años y en este en particular hemos batido nuestro record personal en metros cuadrados instalados.

Para nosotros el césped artificial es otro de los materiales que incorporamos en nuestras composiciones, sobre todo en jardines pequeños, donde un césped natural no trae sino problemas, desde las siegas incómodas por no poder maniobrar en condiciones con el cortacésped, hasta los barrizales que se forman en muchas de estas praderas durante el invierno. Por eso, cada vez más paisajistas incorporan este material es sus diseños.

Sin embargo hay que tener mucho cuidado a la hora de escoger un césped artificial. Lo primero y más importante, la calidad del mismo. En Mus Paisajismo únicamente instalamos césped del fabricante nacional Albergrass. A lo largo de los años que llevamos trabajando con ellos, sólo hemos recibido buenas palabras, tanto de la calidad del material, como de nuestras instalaciones y es que un césped de esta calidad ayuda mucho al instalador y al resultado final.

En este proyecto, sustituimos un césped natural que únicamente aportaba verde al conjunto de las oficinas, que no era transitable y que consumía un agua y unos recursos innecesarios por un modelo ajustado a las necesidades del espacio. De trataba de conseguir una pradera con el aspecto más natural posible, teniendo en cuenta que no iba a ser transitable y que había que ajustar el coste del material lo máximo posible. Todo esto nos empujó a utilizar el modelo Velia, una apuesta de Albergrass por un césped de aspecto muy natural a un precio muy competitivo.

 

Si necesitas asesoramiento o estás interesado en adquirir alguno de los modelos de Albergrass, no dudes en ponerte en contacto con nosotros mus@muspaisajismo.es

GILLES CLÉMENT Y EL MANIFIESTO DEL TERCER PAISAJE

Cunetas, solares y demás zonas residuales son el foco de atención de Gilles Clément. En su libro El Manifiesto del Tercer Paisaje pone el foco en estos lugares, estableciendo un programa para integrarlos dentro del paisaje urbano o las zonas de transición entre la ciudad y el campo.

En la primera parte del libro hace una exposición de la sucesión ecológica que tiene lugar en estos espacios y de la necesidad de mantener dicha evolución. Desde la pradera naturalizada, creada por plantas pioneras capaces de desarrollarse y competir en espacios totalmente alterados por el ser humano, pasando por el establecimiento de pequeños arbustos, que aprovechan el cobijo y la transformación que ha tenido lugar en el suelo por la presencia de estas plantas pioneras. Finalmente, tras años de no intervención y, siempre que no ocurran fenómenos naturales destructivos, podrá llegarse al climax, en el cuál las especies arbóreas sustituirán a los arbustos y se generará un ecosistema cada vez más estable y con los individuos cada vez más interrelacionados.

En su manifiesto, Gilles Climént hace verdadera apología del desarrollo libre de estos ecosistemas, promoviendo la conexión entre ellos para crear corredores ecológicos y limitando la acción del hombre a siegas esporádicas y riegos de apoyo en momentos puntuales.

 

"Clément expone que en la mayoría del paisajismo actual predominan dos riquezas: los árboles y la hierba. Esa reducción ha terminado con muchas diversidades. Sin embargo, las características del Tercer paisaje, donde muchas veces no pueden llegar las máquinas, hacen de él un espacio para esa “policultura perdida”, un territorio refugio para la diversidad.

Clément sostiene también que la industria, o el turismo en la ciudad, producen tantos espacios residuales como la agricultura en el campo. Así, si en la naturaleza es el relieve —los lugares de difícil acceso—, lo que contribuye al mantenimiento de la diversidad, en el urbanismo son los terrenos a la espera los que se convierten en refugio de especies que no encuentran lugar en otro sitio."

"- ¿Qué es el Tercer estado?

- TODO

- ¿Qué ha logrado hasta ahora?

- NADA

- ¿Qué aspira a lograr?

- ALGO"

Las imágenes que mostramos más abajo son claros ejemplos de lo que es el Tercer Paisaje. Un canal abandonado en el que se establecen gramíneas, sedum y otras rastreras de alta rusticidad y en la que empiezan a ocupar el lugar pequeños arbustos. Una gravera rodeada de gramíneas, amapolas, cardos y retamas, un paisaje del tercer estado brotando de una escombrera. Una tapia y un talud llenos de vegetación espontánea en primavera.

 

ATELIER VIERKANT. JARDINERAS Y MOBILIARIO DE LUJO

Fundada en Bélgica en 1992 por Willy Janssen para fabricar las primeras jardineras cuadradas de terracota, Atelier Vierkant ha evolucionado a lo largo de estos años, fascinando a arquitectos, paisajistas y diseñadores.

La característica que define a Atelier Vierkant es que cada objeto se ha hecho con las manos y de manera individual, por lo que resulta en una pieza única.

Si lo que estás buscando es la exclusividad, esta es una de las firmas que no puedes dejar pasar.

 

Al igual que otros fabricantes, trabaja por colecciones, permitiendo la combinación de distintos elementos para un mismo proyecto. Muchas de las colecciones comparten pigmentación, por lo que las combinaciones se vuelven interminables.

Al ser una fábrica relativamente pequeña podemos encontrarnos que muchos de sus productos no están en stock en un momento determinado, por lo que os recomendamos que busquéis objetos que tengan en stock si no queréis esperar meses hasta que decidan, o no, hacer un nuevo lote. Como os comentábamos al principio, se trata de objetos exclusivos y una parte importante de esta exclusividad está en la limitación en el número de unidades y lotes.

AUO Series

Diseñada por Osiris Hertman, consigue combinar una figura geométrica casi artificial en un conjunto que recuerda a un panel de abejas. La repetición del hexágono como elemento principal no está reñida con el estilo orgánico a través de la textura, que nos recuerda a unas huellas dactilares. Huellas que son la firma del artesano y que nos indica el origen de este objeto, las manos de un escultor.

MLS Series

La rugosidad de su textura junto con los tonos pastel escogidos para la serie transforman a esta jardinera en un objeto ecléctico que combina rusticidad y minimalismo, pudiendo encajar prácticamente en cualquier contexto o siendo protagonista en la escena.

AS Series

A veces no sabemos hasta que punto son macetas o se trata de esculturas, y es que cualquier serie de Vierkant puede funcionar como una escultura dentro de un jardín. Es el caso de esta serie, concebida para aportar verticalidad a cualquier conjunto, de textura mucho más suave que las anteriores y también disponible en acabados vidriados.

DUNE Series

De nuevo, otro conjunto de esculturas verdes para cualquier tipo de espacio. Tienen la ventaja de poderse utilizar también como bancos, dando lugar a composiciones y diseños muy interesantes.

Os recomendamos que visitéis su web y veáis todas las posibilidades que ofrece Atelier Vierkant de cara al diseño y construcción de jardines y decoración.

 

Si queréis más información, no dudéis en contactarnos mus@muspaisajismo.es

VONDOM. MOBILIARIO DE EXTERIORES MADE IN SPAIN

Hace tiempo que no le dedicamos tiempo a nuestro blog. Hoy os presentamos a un fabricante nacional de mobiliario de exteriores con una relación calidad/precio/diseño, inmejorables con la que podrás contar para casi cualquier proyecto paisajista.

Se trata de la firma VONDOM. El origen de esta marca se remonta al año 2006, nace a partir de la empresa Plastiken, con el objetivo de marcar tendencias y encontrar la diferenciación en un mercado saturado, hasta que se ha situado como una empresa independiente que en 2012 ya contaba con 130 trabajadores.

VONDOM se define como "Joven, innovador, emprendedor y dinámico" y, a nuestro juicio lo consiguen. Marcan tendencia todos los años y sus catálogos se han posicionado como un referente dentro del diseño de mobiliario de exterior, incluyendo muebles propiamente dichos, iluminación, pérgolas, jardineras y otros objetos decorativos.

Una de las cualidades que más destacaríamos de esta firma es la selección de diseñadores, entre los que destacan Ramón Esteve y Javier Mariscal, entre otros.

Una de las ventajas que tiene VONDOM es la de poder seleccionar objetos por colecciones completas, lo que permite dar coherencia y homogeneidad en el diseño. Además, muchas de sus colecciones son compatibles entre sí ya que comparten gamas de colores y acabados, lo que da lugar a infinitas composiciones en tu terraza o jardín.

Otra de las cosas que nos encanta de VONDOM es la cantidad de información disponible de cada producto, desde las dimensiones y planos de cada objeto, hasta figuras 3d, lo que da lugar a mucha precisión en nuestros diseños y presentaciones.

Uno de los productos que más nos gustan de esta firma son sus jardineras. Con una gama interminable de modelos y tipologías con la que prácticamente puedes acertar en cualquier jardín. Desde modelos sencillos pero de mucha calidad en los materiales, como la serie CUBO, pasando por las líneas suaves de la serie ORGANIC, hasta llegar a la sofisticación de las series FAZ o ADAN.

Si queréis más información o que incorporemos algún elemento de VONDOM en vuestro proyecto, no dudéis en escribirnos a mus@muspaisajismo.es

Lavandas como en la provenza

En uno de nuestros jardines tenemos las lavandas que da gusto olerlas. Sólo la constancia y el cariño de nuestros jardineros hacen que todos los años luzcan igual por estas fechas.

Para tenerlas así de lustrosas os recomendamos los siguientes consejos:

  1. Una buena poda al terminar la floración para evitar que se degenere su forma con un crecimiento desmesurado.
  2. Un aporte adecuado de mantillo, compost u otro abono orgánico sólido justo antes del invierno.
  3. No olvidar la necesidad de abonado durante la temporada de primavera/verano.
  4. Aumentar la dósis de fósforo y potasio cuando veamos los primeros brotes florales.
  5. Aunque no son grandes consumidoras de agua, durante el verano agradecen los riegos profundos y espaciados que favorecen el enraizamiento profundo de la planta.
  6. Eliminar casi en su totalidad los riegos en otoño/invierno.
  7. Llámanos si necesitas ayuda.

 

Talas de seguridad en patio interior de Madrid

En el centro de Madrid encontramos multitud de zonas comunes en las que el arbolado comunitario se ha abandonado a su suerte a lo largo de los años. Este abandono provoca pudriciones, problemas estructurales, descompensaciones y un largo etcétera que reducen los años de vida del árbol. Además, estas deficiencias en el estado sanitario de los árboles se traduce en situaciones de riesgo, es por este motivo, que en entornos urbanos es imprescindible una vigilancia y una atención constantes sobre el estado de los árboles, sobre todo si se encuentran en espacios de uso público.

Esta vez nos llamaron cuando ya no había solución y el riesgo de caída o rotura eran demasiado elevados como para plantear otras opciones, por lo que no nos quedó más remedio que llevar a cabo un apeo controlado del árbol.

Dada la imposibilidad de utilizar una plataforma elevadora, tuvimos que utilizar técnicas de trepa y escalada para realizar esta tala de la manera más segura posible.

Diseño de jardín con césped artificial en chalé adosado

Los espacios pequeños dan mucho más juego del que pensamos. Sabiendo ordenar el espacio y teniendo en cuenta los usos principales, podemos conseguir resultados de lo más chic.

En este caso, el reto era conseguir un jardín lo más autosuficiente posible y con muy poco mantenimiento sin descuidar la vegetación (ya hemos comentado en más de una ocasión, que un jardín de bajo mantenimiento no significa necesariamente un jardín de piedras).

El imprescindible en este jardín eran la barbacoa y el césped artificial (siembre de Albergrass). Para optimizar el uso del espacio llevamos al perímetro las plantaciones y la barbacoa, arrinconando ésta en una de las esquinas del jardín para generar humos a una distancia razonable de la propia viviendas, pero sobre todo de los vecinos.

Para evitar daños en el césped, se levantó una solera sobre la que se colocó la barbacoa de obra, alejando la zona de fuego lo suficiente como para evitar daños al césped.

Dados los colores predominantes en la fachada y tejados de la vivienda, así como en parte del cerramiento, utilizamos un mimbre artificial color antracita para mejorar las condiciones de intimidad de la vivienda. El mimbre artificial es un material que hahnos encanta por las posibilidades que ofrece en espacios con un estilo más contemporáneo.

Sin embargo, para compensar los elementos artificiales y conseguir un espacio más acogedor, se propuso una plantación sencilla con trepadoras, arbustos compactos y alguna vivaz dispersa, así como una zona de helechos para la zona más protegida.

Para la iluminación utilizamos focos led empotrados en la zona de plantación con el haz de luz apuntando a alguno de los elementos singulares del jardín.