Algunas cosas que deberíamos tener en cuenta a la hora de pensar en un jardín

A la hora de pensar en un espacio exterior, es importante tener en cuenta aspectos que van mucho más allá de la estética y hacernos las siguientes preguntas:

¿Qué uso le quiero dar al espacio?

Probablemente, esta sea la pregunta más importante. Si pensamos en espacios multifuncionales donde además de un espacio para “estar”, queremos darle alguna utilidad más, como una zona de juegos, un cenador, un espacio para la lectura… Es imprescindible que se lleve a cabo una buena planificación. En Mus Paisajismo, consideramos que debe primar la funcionalidad, ya que un espacio que no tiene uso, se degrada. La idea es integrar ese espacio exterior en la vivienda, como si fuese una prolongación de ésta.

 

¿Me gustan las plantas?

El 99% de nuestros clientes nos dicen que sí en una primera aproximación, pero según vamos centrando el proyecto paisajístico, la realidad es que no tanto. A todos nos gusta ver plantas y flores, pero ¿estamos dispuestos a entender lo que significa mantenerlas? Es por este motivo por el cual tenemos que adecuar el proyecto a las espectativas de mantenimiento del cliente. Es mucho mejor un jardín sencillo y con la vegetación y materiales ajustados a nuestras habilidades como jardineros/manitas, que un jardín algo más complejo si no se tienen en cuenta las necesidades de mantenimiento. Este es uno de los motivos por los cuales apostamos por el césped artificial, sobre todo en superficies reducidas en las que un césped natural sólo nos va a dar problemas.

¿Estoy dispuesto a dedicar unas horas al mantenimiento y limpieza del espacio?

Como cualquier otra habitación de nuestra casa, el jardín requiere de una serie de cuidados para asegurar la vida útil del mismo y conseguir una evolución adecuada. A diferencia de una cocina o un baño, en un jardín nos encontramos con elementos vivos que evolucionan con el tiempo y en los que cualquier intervención mal realizada puede tener consecuencias nefastas. Por eso, en MUS siempre te vamos a preguntar si vas a contratar un servicio de mantenimiento o cuántas horas pensabas dedicarle a tu jardín cada semana. Si bien es cierto que para un jardín pequeño y sin pradera, con una hora o un par de horas suele ser más que suficiente, para jardines con céspedes y plantaciones de cierto tamaño, el mantenimiento del jardín te puede restar muchas horas de descanso o llevar consigo un coste de mantenimiento y agua asociados con los que no contabas.

¿Quién va a usar el jardín?

Otra de las preguntas del millón. Muchas veces pensamos que los niños o las mascotas (sí, los meto en el mismo grupo) van a ser respetuosos con nuestras plantas y demás elementos del jardín. Por experiencia os decimos que todo lo contrario, los parterres de flores o vivaces suelen resultar idóneos para que nuestras mascotas hagan sus hoyos, afilen sus uñas o descubran hábitos culinarios desconocidos. Lo mismo sucede con los niños y con los bebés, para ellos el jardín no es más que un espacio de juegos donde “destrozar” es parte de la diversión.

Por todo esto, es importante que al igual que en el interior de tu casa dejas determinadas cosas fuera del alcance de niños y mascotas, también lo hagas en tu jardín. Ideas sencillas, como jardineras elevadas, parterres delimitados con acero o muretes revestidos de madera, que impidan el acceso o lo dificulten, pueden ser suficientes. Sin embargo, si ya sabemos que tenemos niños y mascotas, igual deberíamos pensar en una zona todo terreno para que puedan hacer el “animal” con las menores restricciones posibles y, a ser posible, separado de nuestra zona de relax o nuestro comedor al aire libre y, por supuesto, de nuestra barbacoa.

¿Cuánto estoy dispuesto a esperar hasta que el jardín llegue a su máximo esplendor?

Esta es otra de las preguntas que nunca olvidamos hacer a nuestros clientes. Es importante tener en cuenta la escala temporal de todos los elementos de un jardín. En el caso de las plantas, aunque el tamaño final del la planta se decide entre el propietario y el paisajista, ya que siempre podemos modificarlo mediante trabajos de poda, podemos distinguir 4 grandes grupos que serían:

Planta que alcanza el tamaño esperado en un plazo inferior a los dos años:

Estaríamos hablando principalmente de flor de temporada y planta vivaz. Se trata de especies de crecimiento relativamente rápido y cuyo marco de plantación debe ser adecuado al espacio donde se plantan, ya que en un corto plazo de tiempo se van a desarrollar cubriendo ese espacio. En la mayoría de los casos será conveniente el uso de planta pequeña, respetando distancias de plantación que permitan un desarrollo adecuado de la planta en ese periodo de tiempo. Esto nos va a permitir reducir el coste en esa partida. Ahora bien, esa parte de la plantación tardará un poco en cubrir la zona y lo tendremos que tener en cuenta.

 

Planta que alcanza el tamaño esperado en un plazo de 2 a 10 años:

Estamos hablando de la mayoría de los arbustos y trepadoras. Para los primeros, ya sea como elementos aislados o formando macizos y setos, puede ser interesante que hagamos una pequeña inversión. Si bien no será necesario que compremos ejemplares totalmente formados, el uso de arbustos de tamaño medio va a acelerar bastante la llegada de este momento de máximo esplendor. Por otro lado, en el caso de arbustos, puede ser interesante desde el punto de vista estético el mezclar distintos tamaños para dotar de más naturalidad a la plantación.

En el caso de trepadoras, dependiendo de la superficie que tengan que cubrir y de la intimidad que busquemos, es importante que al menos lleguen a la altura máxima que queremos cubrir (estamos pensando principalmente en cercados). Una vez alcanzada esta altura, serán las podas que realicemos las que estimulen el desarrollo de tallos que vayan cubriendo dicha superficie.

 

Plantas que alcanzan el tamaño esperado entre 10 y … años.

En general todos los árboles y algunos arbustos de gran porte. En el caso de los jardines públicos, no hay duda de hacia donde debe ir el gasto y ya os decimos nosotros que la planta que se va a colocar va a ser pequeña. Esto tiene una ventaja en lo que a árboles se refiere y es que cuanto más pequeño sea el árbol, mejor será su adaptación al nuevo medio. Por otro lado, la escala temporal de un jardín público, nada tiene que ver con el de un jardín privado. Como ejemplo, el Parque del Oeste de Madrid que con sus cerca de 120 años, está en pleno apogeo en lo que a árboles se refiere. Sin embargo, quienes pensaron ese parque lo hicieron pensando también en nosotros, sus tataranietos.

En un jardín particular, mi consejo es guardar una parte importante del presupuesto en planta para gastarla en los árboles más grandes que podamos. Una vez que alcanzan cierto tamaño en vivero, el desarrollo posterior es considerablemente más rápido y podremos ganarle entre 10-15 años a la naturaleza y reducir la espera al menor tiempo posible. Aún así, nos encontraremos especies de crecimiento especialmente con las que no tendremos más remedio que explicarle a nuestros nietos la labor que tienen que continuar por vosotros.